Lecturas PIIGS 2014

El llamado . España

La crida recoge los ecos poéticos de Koltés para hacer una llamada a la sociedad que, a la vez, es amenaza y auxilio. Ferran Joanmiquel se refleja en la actualidad catalana para adentrarse en las causas de la xenofobia. El discurso político y la represión mental se funden y se separan continuamente en este grito de dolor y exclusión. El miedo y la atracción por el Otro causan fricción al interior del personaje: el lenguaje lo único que puede hacer es exponer la belleza y el terror al conflicto.

La crida (fragmento)

España

Una calle de Barcelona

podría ser en Poble Sec

Un hombre joven, que no llega a los treinta

reparte folletos de propaganda electoral

Toma, cógelo

Cógelo, por favor

Te ofrezco el folleto, pero tú no te mueves

me miras y no te mueves

Probablemente piensas que no tengo nada para ofrecerte

que estoy equivocado

que no hay absolutamente nada en este folleto

que pueda interesarte

Y yo me doy cuenta de que tú vas cargado de bolsas

que parece como si hubieras saqueado unos grandes almacenes

con tantas bolsas

y que seguramente tienes prisa porque vas a llegar tarde a algún sitio

y ahora te pillo en mal momento

porque piensas que voy a agobiarte con cualquier chorrada

Vaya, lo que te faltaba

con la de bolsas que llevas encima

¿Y ahora qué quiere este tío?

Pero mi intención no es agobiarte, de verdad

solo te pido un momento

Un momento de paciencia

y luego te puedes ir tranquilamente

Me miras y piensas que soy un pesado

que qué derecho tengo yo de abordarte así

en la calle, de esta manera

cuando tú llevas tanta prisa y vas tan cargado de bolsas

Suspiras y estás a punto de enviarme a la mierda

¿Qué llevas en las bolsas? ¿Ropa?

No es asunto mío, tienes razón

y además, es evidente que llevas ropa

Pero de algún modo tengo que conseguir que te quedes

de algún modo tengo que conseguir distraerte

y hacer que te quedes

aunque al final no sirva para nada

¿Eres un hueso duro de roer?

No hay problema, yo soy muy insistente

 

Autor

Ferran Joanmiquel Pla

Se forma como actor en El Galliner de Girona, y en danza contemporánea, en los centros Área y La Caldera. Trabaja como bailarín en las compañías Búbulus Menuts e Iliacan, y como actor en diversas producciones. Se forma en dramaturgia en diferentes cursos de la Casa de Cultura de Girona y del Obrador de la Sala Beckett. Varios de sus textos han sido premiados. Algunas de sus obras estrenadas son: Apareguda (Banyoles, 2011), Dinou (dirección de Carles Fernández Giua, Temporada Alta, 2011), y, con la compañía El Mirador, en la sala La Planeta: Satori Park (2010) y Desitjar viure en un país sense vent (dirección de Sílvia Escuder, 2012), y La nit dels ganivets roents (dirección de Elies Barberà, 2014). También dirige el monólogo Vidres als ulls con la compañía Cos a Cos (La Planeta, 2013). Entrevista con el autor  …

1- ¿Cómo surgió la idea de escribir esta obra?

Hacía tiempo que tenía en la cabeza escribir algo sobre un personaje reaccionario. Al principio tenía que ser una mujer, y la historia debía tener algún tipo de relación en el movimiento francés conservador “Manif pour tours”, pero la cosa fue evolucionando hasta llegar al actual personaje de La crida. El hecho de darme cuenta de que la extrema derecha está experimentando un crecimiento notable en diversos países europeos hizo que me decantara definitivamente por esta opción.

2- ¿Hasta qué punto crees que refleja la situación actual en tu pais?

Tenía claro que no quería hablar de algo que pudiera ser entendido exclusivamente en clave estrictamente catalana, sino que quería reflexionar sobre el hecho de la crisis económica desde un prisma más global (europeo) en el sentido que el tema pudiera representar también otras realidades europeas. Al mismo tiempo, he huido deliberadamente de querer retratar el fascismo españolista porque, como catalán, era demasiado fácil caer en esta tentación, y creo que hubiese sido un error. Evidentemente, también existe un fascismo ultranacionalista catalán (representado, por ejemplo, por Plataforma x Catalunya y sus escisiones). También cabe decir que el texto está pensado de marera en que cada país pueda adaptar sus referentes socioculturales más emblemáticos. Lamentablemente, me parece que es bastante común y representativo de varios países (y por supuesto del nuestro también) el hecho de que cuando hay dificultades económicas hay la tendencia de echar balones fuera y culpabilizar al otro.

3- ¿Cómo definirías tu estilo de escritura?.

De entrada, diría que tengo una tendencia natural a huir del realismo. Me atrae lo poético, con personajes que tengan los pies bien puestos en el suelo pero que sean capaces de cierto lirismo, ya que soy de la idea de que este tipo de introspecciones ayudan a entender (aunque no sea de una manera explícita y racional) el mundo interior de los personajes, y a nivel de escritura te permite apuntar hacia sitios no convencionales. Me gusta que cada texto que escribo sea diferente del anterior, en la forma y el contenido. En el caso de La crida, un gran referente ha sido, sin duda, Koltès.

4- ¿Qué representa el teatro para ti?

Para mí, el teatro es básicamente un espejo. Un espejo que nos devuelva la imagen de lo que somos y lo que hacemos como individuos y como sociedad. Porque en el teatro experimentamos la paradoja que vivimos en la vida real pero de una manera mucho más concentrada, como si fuera una especie de vida elevada al cubo. Para mí, el teatro es también un juego, metáfora, algo que se hace artesanalmente, con amor y respeto. En La crida hay, de hecho, esta voluntad de querer ser una especie de espejo en el que el público se pueda reflejar, ya que lo más importante de la obra no es tanto hablar de la peligrosidad del ascenso de la extrema derecha en Europa (que también), sino que nos damos cuenta de que, quien más quien menos, todos tenemos prejuicios, y esto es algo que debemos saber encarar.

5- Hasta qué punto has querido escribir una aviso al público y hasta que punto una historia para entender a este personaje.

Creo que las dos cosas van de la mano, es decir: en La crida hay, por un lado, la voluntad de decir “ey, al loro, que esta gente se está situando en los parlamentos de muchos países europeos, tenemos que ir con cuidado”, una voluntad de advertencia, pero también hay la voluntad de querer entender (que no de justificar) al protagonista desde su lado más cercano y humano, si no me daría la impresión de que como autor estaría prejuzgando demasiado al personaje, y eso no me permitiría escribir con suficiente libertad.

 

 

Esther-Nadal Directora

Ester Nadal

Actriz, directora y profesora de teatro. Estudió en el Institut del Teatre de Barcelona y en el Col·legi del Teatre de Barcelona, donde actualmente da clases. Es diplomada en L’École Internationale de Théâtre de Jacques Lecoq de París.

Ha trabajado como actriz en diversos espectáculos bajo la dirección de directores como Jordi Mesalles, Calixto Bieito, Yvette Vigatà y Joan Ollé, y como ayudante de dirección con Jordi Mesalles, Calixto Bieito, Georges Lavaudant y Xavier Albertí. Ha sido ayudante y adjunta de dirección de Joan Ollé durante diez años. Sus colaboraciones se han podido ver en el Teatre Lliure, Teatre Romea, Festival Grec, Festival Temporada Alta de Girona y Festival de Teatro de Mérida, entre otros.

Como directora de escena, ha trabajado en espectáculos de creación como El vigilant del no-res, Un tramvia anomenat desig y Badomies o moviments musicats de cinc faules de La Fontaine, producidos por la Escena Nacional de Andorra, y también con autores como Alfred Jarry, Roald Dahl y Natacha de Pontcharra, etc. Estos espectáculos se han podido ver en Andorra, Blanes, Barcelona, Foix y París.

Fundadora y directora artística de la Fundació Escena Nacional d’Andorra desde 2007 hasta 2012, entidad patrocinada por el Govern d’Andorra, la Fundació Crèdit Andorrà y el Comú de la Massana.

 

Espana actor Intérprete

Jordi Subirà